¿Cómo saber si tengo piel grasa?

Es un tipo de piel bastante sencillo de identificar a simple vista y tacto. Piel brillosa con poros dilatados es el principal indicativo. Especialmente en la zona T (frente, nariz y mentón).

Los puntos negros son característicos también de este tipo de cutis.

La piel grasa es el resultado de la excesiva producción de sebo (que en cantidad adecuada es imprescindible  para que la piel sea flexible y suave). Factores genéticos, hormonales, la humedad ambiente, etc… pueden contribuir a que se tapen los poros y la piel reaccione con el brillo característico.

El objetivo es equilibrar la producción de sebo a niveles en los que la piel no luzca excesivamente brillosa pero sí mantenga  suavidad, flexibilidad e hidratación. Para lograrlo es necesario implementar una rutina que incluya:

Limpieza:

Paso fundamental que debe incluir productos específicos (suaves y que no irriten), y que tampoco debe ser excesivo. Lo ideal es limpiar la cara 2 veces al día, para no generar el efecto contrario y producir más sebo.

Hidratación:

La piel grasa necesita hidratación también. Elegir productos especialmente formulados para este tipo de piel, con texturas ligeras, que sean libres de aceites, hipoalergénicos y no comedogénicos.

La fotoprotección es imprescindible en todos los tipos de piel, para evitar los riesgos de la exposición solar. En el caso de la piel grasa elegí que sea toque seco.

Si usas maquillaje optá por aquellos fluidos, libres de aceites y livianos. Y sí o sí desmaquillate antes de dormir. Las aguas micelares pueden ser una buena opción.